Hace mucho tiempo, una persona muy sabia aseguraba que había veces en las que los árboles que formaban la linde del bosque, impedían que los poco dados a salir del asfalto de las ciudades, pudieran contemplar en su plenitud la foresta que los enfrentaba. En palabras mucho menos rebuscadas, lo que este buen señor quería decir, era que había que saber mirar para descubrir y observar para entender. Un árbol, dependiendo de lo cerca que se encuentre uno de él, puede convertirse sin mucho esfuerzo en un tupido velo que impida la visión y nos oculte todo el bosque que se encuentra tras él.

Una cosa parecida pero sin árboles ni bosques es lo que nos ocurre a todos con la política en éste país.

Unos se ponen a firmar manifiestos en pro de una política libre de corrupciones cuando están imputados en supuestos delitos de cohecho impropio. Ya sabrán ustedes de quien hablo. Es una foto que choca frontalmente con los intereses propios a la hora de ser reelegido. Puedes tener la confianza de la ciudadanía. Puedes estar seguro de que tus votantes te creen inocente. Pero de ahí a chulear de esa manera y ponerse al frente de la firma de un manifiesto anticorrupción cuando se está imputado y te llueven ostias por todos lados por tu proclamación como candidato…

Claro que Francisco lo tiene fácil aquí en Valencia. Él sabe que cuenta con mi voto y el de mucha otra gente que lo cree inocente de todo cuanto se le acusa. Pero además cuanta con el apoyo del partido del líder de la oposición. Justo la semana en que unos críticos Daneses han elegido la navelina (variedad de naranja) de Algemesí como la mejor del mundo, se ha destapado el susodicho partido con un cartel repleto de naranjas podridas que pretendía ser irónico y que en lugar de eso, ha enfurecido a cooperativistas y cámaras de comercio varias por la asociación de la corrupción con uno de los principales motores de la agricultura Valenciana, la naranja.

Hasta hay alguno como Socarrat que dice, para medio defender al señor Alarte, que es que esas asociaciones de agricultores tampoco son que digamos imparciales políticamente. Exactamente dice que son “redes clientelares”. Muy acertado el dardo buen amigo, pero equivocado. Son empresas, simple y llanamente empresas que buscan ganar dinero. Así de sencillo. No hace falta buscar tantas segundas intenciones. Además, recuerda lo que he dicho antes, en la misma semana dos noticias sobre naranjas; desde fuera las mejores del mundo, desde dentro podridas. Ya me dirás tú qué tipo de propaganda es esa…

Otros deciden que lo mejor es cerrar una central nuclear cuando el país que gobiernan tiene un déficit energético tal, que una mierda de revolución en un país abocado a una guerra civil con un claro ganador seguro, el Islamismo desbocado, acaba con el petróleo a poco más cien dólares. Lo peor es que tras eso se suceden ocurrencias varias en el seno de ese mismo gobierno y se acaba dilapidando todo resto de seriedad que le quedara con la inclusión de medidas difícilmente comprensibles para la mayoría como lo son el cambio de neumáticos, la reducción de la velocidad, el cambio de bombillas, el alargamiento de la vida útil de las demás centrales nucleares olvidando la antes mentada de Garoña…

Y es que es cierto que el petróleo está caro, pero es que en 2008 estuvo a 147 y a nadie se le ocurrió cambiar los límites de velocidad de las autovías señores míos. Vamos, que pareciera que tuviesen ustedes un amigo con una imprenta repleta de telas de araña escondido debajo de la mesa…

Bueno eso y los ERE`s. Es curioso que haya personas que estaban trabajando desde el mismo día de su nacimiento y que recientemente accedieran al ERE de la empresa por la que perdieron su infancia y adolescencias. También lo es que siendo Socialistas y Sindicalistas la mayoría, ninguno denunciada a las mentadas empresas por explotación infantil. Como dice Jack, alguien puso el queso al alcance de los ratoncillos.

Y después de todo, entre todo este ruido de ventiladores tronando a nuestro alrededor mientras expulsan mierda por encima de nuestras cabezas, aún se preguntan algunos el porqué del voto de la gente. Amigos míos, la gente acude a las urnas sin si siquiera saber que con su voto no se elige ni a Jose Luis ni a Mariano, sino al político de turno que se presenta por su circunscripción.

En realidad en el paraíso de los descentralizadores en que se ha convertido esta España nuestra, el presidente del gobierno, el de toda España, se sigue eligiendo en Madrid. Y es que, tanto Jose Luis como Mariano, se presentan allí y no el León o Galicia, como sería lo natural, porque necesitan asegurarse de que van a salir elegidos.

Además si los políticos quisieran que ustedes supieran cómo funciona el mundo de la política…¿no creen que aprovecharían ahora los casi cinco millones de parados para darles unas cuantas clases? Pues eso, que el árbol no les impida ver el bosque…

No hay nada como que te entrevisten en tu propia casa endulzándote los oídos a base de halagos y lamidas de orejas. Eso es justo lo que hicieron el otro día con Iñaki Gabilondo en la que fue y será por siempre su casa. Siempre es comprensible que estas cosas pasen y hasta se pueden excusar debido a ello. Iñaki siempre será un Dios para según qué personas y un demonio para otras.

Lo curioso, lo que hizo que mientras escuchaba la entrevista decidiera que necesitaba escribir sobre ella, fue la personal visión del periodismo que ha plasmado en su libro (por lo que se dice en la entrevista) y en la propia entrevista. Una forma de ver el periodismo que choca, de frente, con su forma de ejercerlo durante años.

Curioso que quien es conocido por el mítico “nos conviene la tensión”, acabe sus días de periodista acusando a sus compañeros de estar vendidos al poder. Lamentable que quien se erigió como gurú mediático del compadreo con los políticos, acuse a sus compañeros de no saber mantener la distancia con ellos y acabar absorbidos por la propia imagen de quienes deberían ser sus objetivos. Odioso que quien despertaba al personal diariamente con su sermón particular, acabe aseverando que los verdaderos protagonistas siempre fueron la gente corriente.

No hay nada como que te entreviste quien en realidad está a tus órdenes, quien es tu discípula, quien ni muerto sería capaz de morder la mano que le da de comer.

En épocas de crisis dicen que los únicos que triunfan son los que finalmente se arriesgan. Los que no saben jugar sobre seguro y deciden emprender viajes difíciles con la única certeza de saber que eso es lo que ellos creen que deben hacer.  Emprendedores, innovadores, personas con ganas de mejorar su propio negocio, ciudadanos capaces de amoldarse a las circunstancias y salir airosos de ellas.

Hoy he decidido seguir por el twitter a una mujer que me ha sorprendido por la Bio que tiene en el mismo: “Creo en las Personas que se Implican. Curiosa. Me interesa todo aquello que me ayude a crecer. Me gusta el Marketing y las Nuevas Tecnologías. ¿Me Ayudas?”. Se llama García Sánchez y lo que primero me llamó la atención de ella no fue más que los apellidos, en el mismo orden que los de un amigo.

Bien, pues tras visitar su twitter he ido directo a su blog. Ya saben que esos son los pasos normales de un servidor para saber si followea o no a alguien. Pues bien, también ahí me ha sorprendido ya que el mismo tiene por nombre “Reaprendiendo” y en el subtítulo un elocuente “Compartiendo Ideas y Conocimientos para Aprender, Desaprender, Reaprender y Adaptarnos al Cambio ...Compartimos?”.

Y dirán ustedes, no creo que seguir a alguien por el simple hecho de poner dos frases curiosas en su twitter sea una decisión acertada. Pues bien, tienen ustedes razón, eso no es suficiente. El caso es que lo que ha provocado que la siguiera en el twitter y me suscribiera a su blog han sido las propias entradas que hay en él.

En concreto la que me ha llamado la atención en primer lugar ha sido aquella de la que forma parte el vídeo de este post y que enseña cómo se forja un emprendedor en época de crisis.

La carnicería la podéis visitar también en Izarzugaza-Krispín. No os perdáis el vídeo. A mi también me sorprendió la delicadeza con la que se explica este chico. Excelente!

No es normal que servidor recomiende a nadie. Eso ya lo saben ustedes. Y lo normal es que estas cosas uno se las guarde para si mismo. Pero hay veces en las uno siente esa empírica necesidad de comentar un descubrimiento que le es satisfactorio y sorprendente. Puede que en sus posts abuse en demasía de las citas y los trabajos ajenos (nunca completos y siempre claramente vinculados), pero me parece un ejemplo a seguir en esto de re-amoldarse a las nuevas tecnologías.

No es un blog espléndido. Tampoco esperen encontrar a una mega gurú de barrio. Es tan solo un blog escrito por una persona que simplemente me sorprendió por la meta que se puso en la vida y que dio nombre a su bitácora, reaprender. Y esa sinceridad y ganas siempre merecen la oportunidad de ser tenidas en cuenta ¿No creen?

Alguna que otra vez alguien en un comentario o correo me ha dicho que escribía bien, que desarrollaba muy bien los temas que trataba, o que me preparaba muy bien los posts que publicaba, ésta última en un comentario en el facebook. Lo cierto es que la preparación de los posts que realizo antes de publicarlos es directamente proporcional a la nada. Es decir, que no los preparo, sino que más bien los publico tal cual salen del teclado que diariamente aporreo con los dedos índice de cada mano.

En realidad también esto último es mentira, desde hace unos años he aprendido a utilizar, además, los otros dedos. En concreto el anular y el corazón. Incluso he conseguido escribir casi sin faltas de ortografía. El “casi” es importante en esta última frase ya que la misma, sin él, daría lugar a una afirmación fantasiosa que cualquier tocapelotas aprovecharía para lanzármela a la cara a la menor oportunidad. La realidad, esa que constantemente aporrea nuestros globos oculares, es que ni siquiera servidor sabría corregir sus posts de no ser por el santo de todos los bloguers “Santo Corrector Ortográfico”.

Durante años he leído decenas de veces que los posts se debían trabajar a conciencia. Que la mera redacción de los mismos no era suficiente, que hacía falta que tras ellos hubiese un titánico esfuerzo, que les otorgara esa aureola que concede el trabajo bien hecho. He visto siempre cómo, quienes pretendían enseñar a los demás cómo escribir sus posts, acababan enfrentando a sus alumnos a un enorme muro que difícilmente serían capaces de superar.

La realidad, la ineludible realidad, es que el único secreto que hay para que vuestros posts o artículos, como queráis llamarlos, tengan esa impronta que sólo vosotros sois capaces de imponerles, es que cuenten algo que vosotros deseáis de verdad comunicar a vuestros lectores. Y junto con ese secreto, que a todas luces es obvio e insulta a la inteligencia de cualquiera por su evidente redundancia a la hora de exponerlo, hay otro que quizás sí que sea el que determine, que una forma u otra de plasmar los pensamientos, acabe teniendo más éxito que las demás; escribir sin dar por sentado que todos saben a qué te refieres.

O dicho de otra forma, escribir el post pensando siempre en cómo reaccionará el lector cuando se enfrente a él. Contarle cómo se llega a las conclusiones, qué es lo que exactamente se piensa sin dejar lugar para ingenuas especulaciones. Escribirlo contándolo todo, para que quienes acaben leyéndolo, tengan todos los datos que necesiten para poder seguir el ritmo de martillo pilón de tus posts y no se acaben perdiendo entre redundancias, paráfrasis y metafóricas expresiones, destinadas únicamente a rellenar líneas y líneas en blanco cuyo único objetivo no es otro que el de aparentar algo de lo que se carece; una verdadera y sana verborrea.

Diez minutos treinta y cinco segundos. Esto es lo que me ha costado escribir este post. Más o menos la media habitual para los posts de este tamaño. Ni más ni menos. De mi cabeza al blog. Sin filtros. Sin falsas apariencias.  Contando simplemente lo que se piensa. Ese es mi secreto. O mejor dicho, el secreto de todos los que les sean francos.

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Escarbando por el fondo

Sesenta y ocho mil dos cientos sesenta. Esa es la cifra de nuevos parados que se ha dado a conocer hoy. Son los que han perdido su empleo este último mes. Son la realidad palpable de que continuamos en crisis. Hace muchos meses que se viene diciendo que ya hemos tocado fondo. Y cada vez que el iluminado de turno nos cuenta esa mentira perversa, más y más españoles se ven obligados a realizar el mismo viaje que estos pobres nuevos parados, el que les lleva a las oficinas del INEM.

Se supone que cuando uno toca fondo consigue tener una oportunidad de salir a flote, bien sea porque tras tocarlo no hay posibilidad de continuar bajando, ya sea por la bienvenida posibilidad de hacer pie en él y conseguir el impulso necesario para salir de nuevo a la superficie.

Pero ese “se supone” se ha tornado esquivo y fantasioso, como nuestros propios políticos y comienza a mofarse de nosotros, tanto en cuanto en lugar de tocarlo y conseguir el impulso necesario para salir del atolladero en que nos encontramos, nos arrastramos por él, e incluso me aventuraría a decir, lo escarbamos en la búsqueda de la suicida posibilidad de mantener el ritmo vertiginoso de bajada hasta la extenuación.

No se quien dijo que ahora sólo podíamos arrastrarnos por el fondo de la crisis. La realidad es que quienes mueven los hilos de la economía mundial no están obligando a escarbar en ese suelo de la crisis que se nos antojaba una mala meta. Hoy en día, podríamos decir que arrastrarnos por el fondo del agujero en que nos metimos hacer tres años no sólo sería bueno, sino que además nos tranquilizaría.

Lo malo es que siempre haya una pala al lado de un agujero, habrá posibilidades de que ese mismo agujero agrande su profundidad y circunferencia. Y si se agranda señores míos, no habrá ninguno de nosotros que se salve de la quema. Ni siquiera los que piensan que la crisis es cosa de otros.