El titular del post es justo el resumen perfecto del día que está a punto de acabar, pero no creo que ustedes vengan aquí para acabar comenzando a leer un post por las líneas finales. En realidad eso, lo de leer solo las líneas finales de los posts, es algo que todos ustedes deberían saber que está más que extendido en esta blogosfera que nos ha tocado vivir.

Demasiada lectura, concentrada en exponer puntos de vista que merecen muchas matizaciones, para conseguir ser plato de buen gusto de todos los posibles y algunos más.

El escritor de blogs se ve arrastrado a exponer opiniones, al tiempo que intenta que todas y cada una de ellas contengan la matización pertinente que permita que las aristas, que podrían incomodar a algunos, se tornen en biselados agradables que, aunque incómodos y rebatibles, se conviertan en aceptables y asumibles.

El escritor de blogs no es periodista, por lo tanto no sabe y no puede encandilar al lector con la maravillosa prosa que da el saberse poseedor de un vocabulario extenso, que le permita evitar en lo posible la repetición de palabros, y es más, el dejavu de la retórica repetida miles de veces a lo largos de cientos y cientos de posts.

Escribir bien es un arte.

Un arte que actualmente ha sucumbido al mecenazgo del poder político que lo hacer brillar y oscurecer al mismo tiempo. Grandes plumas que rinden sus rimas y prosas al vil metal mientras se engañan a si mismas sobre los propósitos de éstos para pagarles sus cuantiosos sueldos.

Leer un artículo de opinión que defienda o defenestre al gobierno o la oposición se debe hacer desde las más absoluta objetividad. Lo malo de esta teoría es que un buen escritor, uno de esos que saben escribir de verdad, será capaz de conseguir embaucarnos con su delicada prosa para que acabemos por reconocer en ella una verdad más que plausible, cuando lo único real de la misma es el mimo y el cuidado que el autor ha decidido otorgar al escrito y su evidente objetivo final, hacernos llegar a la misma conclusión a la que él ha llegado.

Si en estos momentos está usted afirmando con la cabeza mientras sus ojos repasan la lectura que acaba de realizar, estará usted personificando en sí mismo a miles y miles de lectores de periódicos que normalmente solo leen una parte de las visiones que se ofrecen en cualquier quiosco.

Si es de los que comienzan a leer por las conclusiones finales, se habrá usted perdido una importante, quizá la mayor para servidor de usted, que es la que da título a este post.

2 Comentarios:

    Hombre... no te ofendas, pero tú escribes bien ;)

    jejeje muchas gracias hombre, lo has dicho como si decir que se escribe bien fuese un insulto jajaja.

    A propósito, ahora que dices que escribo bien es cuando compruebo que no me lees jajaja

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