Hace años, muchísimos años, cuando la blogosfera no tenía publicidad, las Redes Sociales se limitaban al difunto MySpace y el Twitter y el facebook aún andaban viajando en la mente de unos pequeños espermatozoides llamados Jack Gorsey y Mark Zuckerberg, algunos eruditos de la blogocosa se atrevieron a predecir que sus bitácoras personales convertirían su éxito en el apocalipsis de los medios de comunicación tradicionales.

Nada de eso pasó. Los medios siguen siendo los mismos y sus bitácoras han pasado a ser un simple eco de los artículos que muchos de aquellos soñadores escriben ahora en sus odiados medios tradicionales. Hay muchos ejemplos, Wicho escribe en La voz de Galicia, Enrique Dans en Expansión y mil sitios más y tantos y tantos otros bloguers ganadores de concursos que obtuvieron con ellos su preciada columna de rigor en algún que otro panfleto…

El caso es que ha sido suficiente tener un atisbo de éxito con la revista de Orsai y sus 10800 ejemplares vendidos de su número uno, para que a Hernán Casciari le haya sobrevenido también la vena tremendista y se haya descolgado con un…

El periodismo ya no existe. Lo que hay ahora son empresas que contratan a niños mal pagados para llenar páginas, a veces hasta tienen muchas ganas, pero les falta un poco de rebeldía. Yo no quiere que me informe gente que vive con sus padres

Y es que ya lo dice el dicho, algunos están condenados a morir de éxito. Hay que ser cazurro para vender poco más de diez mil ejemplares y enterrar acto y seguido a los medios tradicionales con sus periodistas, redactores jefe y omnipotentes maquinarias mediáticas. Yo desde luego no me lo vuelvo a creer.

Allá aquel que sea tan ingenuo como para otorgar rango de verosimilitud a tan pobre, triste y vergonzante afirmación de niño con zapatos nuevos. Espero que le vaya muy bien con el segundo número. De verdad. Y que no le pase lo mismo que a Enrique y tenga que acabar vendiendo su apocalíptica revista como si de un suplemento dominical se tratara.

Verán, me paso el tiempo diciendo en el blog que me gusta el pluralismo, la divergencia de opiniones y el respeto de la verdad en los medios de comunicación. Y va y cuando poso los ojos en la blogosfera, esa que debía ser el azote de los medios de comunicación vendidos al poder, sólo alcanzo a ver a un puñado de ciudadanos que repiten de manera constante una idea que han memorizado en tal o cual programa de radio o televisión.

Observo muchas veces que esa capacidad de crítica en las dos direcciones brilla por su ausencia. Nos creemos unos sibaritas capaces de discernir entre la inmensidad de información con la que se nos bombardea y nos arrogamos la virtud de saber defender sólo lo que es defendible. Miramos de reojo al resto y con el pecho henchido nos creemos que somos de los pocos capaces de trillar entre las verdades para sacar a la luz las mentiras.

Y resulta que vistos desde la lejanía, no somos más que meros ecos de lo que algunas pocas mentes privilegiadas han decidido vendernos como verdades incontestables. Es complicadísimo que veamos en un blog, al igual que en un medio de comunicación tradicional, un artículo en el que se ponga a caer de un burro a aquel por quien se siente una predilección confesada. Es tan complicado, que incluso creo que puede que sea imposible que ello suceda.

Imparcialidad. Inconformismo. Veracidad. Claridad. Franqueza. Seriedad. Confianza. Muchas palabras para definir una misma forma de comunicar. Un estilo de comunicación, que lejos de estar presente tanto aquí como allí, se diluye agotado entre la visceralidad, la controversia y la tergiversación de los datos.

Si. No somos tan mejores como creíamos. Tan sólo hace falta vernos desde la distancia.

Cada vez que me enfrento al parpadeante cursor del editor de blogs, mi twitter y mi Reader están solícitos a su lado. Son tres animales que están condenados a entenderse de por vida. Las únicas tres herramientas que todo bloguer necesita para poder sacar todo el partido posible a la materia gris que se esconde bajo su mata de pelo. Ninguno de los tres se solapa, y sin embargo hay uno que puede llegar a colapsar a los otros dos; Twitter.

Una cosa es tener alguna que otra conversación en twitter. Otra muy distinta es quitarle al blog los minutos necesarios para escribir un buen post, para a renglón seguido dárselos sin descaro a una herramienta que publica twits a punta porrillo.

Mi regla es simple. Primero leo blogs. Después escribo un post. Y tras ello y nunca sin cambiar el orden de los factores, le dedico tiempo al twitter mientras reviso otras lecturas del Reader.

Todo ello lo hago con los pitidos del twitter sonando constantemente de fondo. No molestan, sino que más bien me indican que por ahí fuera el mundo sigue girando sin parar. Eso sí, no los convierto en el centro de mi tiempo frente al ordenador. No mientras mi post está por escribir. No mientras aún no se sobre qué hacerlo. No sin antes leerme algunos blogs de cabecera.

Porque Twitter será todo lo bueno que quieras que sea. Te dará toda la inmediatez que necesites. Te facilitará todo lo que quieras la interacción con los demás. Pero si hay una cosa que tengo clara, es que si no eres capaz de apartarlo a un lado para escribir tu artículo como si el pájaro no existiera, más pronto que tarde tu blog será sólo una birria más de las que pueblan la ya muy empobrecida blogosfera.

Hace muchos años, cuatro o cinco por lo menos, había un gurú que se salía de la tabla en la blogosfera. Se llamaba Javi Moya y aún permanece su blog en el aire blogosférico con aquel sesudo meme como último artículo publicado en el que invitaba a la gente a compartir las vistas que desde su oficina disfrutaba.

Es curioso, pensarán ustedes, que hablemos de gurús y lo acompañemos acto seguido con la palabra meme. No se sorprendan tanto, la vida le enseñó a uno que quienes de verdad inventaron los memes fueron los que se llamaban gurús. ¿Cómo si no iban a conseguir los enlaces que les permitieran adquirir la visibilidad que tanto ansiaban? ¿Cómo si no se podrían haber permitido el lujo de convertir sus blogs en tutoriales para aprender a enlazar, cuyo último fin era que el susodicho vínculo acabara apuntando hacia ellos?

El caso es que por aquel entonces había un ranking que creó Alex (86400) en el que se dispuso a clarificar quienes de los que en aquel entonces copaban el top100 hispano de Alianzo (año 2006) ganaban dinero con sus bitácoras.

Sí, los que habéis cedido al impulso de seguir el enlace que acabo de poner, tenéis derecho a pellizcaros. Recordad que en aquel entonces el búho estaba en pleno auge y tener publicidad en el blog era poco menos que ser un vendido de la industria tradicional. La regla no escrita que se encargaban de publicitar los en aquel entonces gurúes, era que para ser imparcial había que ser completamente libre. Tiempo después cejaron en su idea y saborearon las mieles de quienes han vendido muy cara su derrota. Acabaron poniendo publicidad en sus blogs y dieron un giro radical en su forma de verla incrustada en las bitácoras.

Aquel día se pasó de la blogosfera solidaria cuyo objetivo era convertirse en el motor de cambio que propiciara una mejora de los medios de comunicación tradicionales, a la simple profesionalización de la misma. Os recomiendo, si no lo habéis hecho ya, que observéis quienes en aquel entonces copaban el top de Alianzo y quienes lo copan ahora. Los mismos, o casi, pero con una diferencia; en aquel entonces eran bloguers que querían cambiar el mundo, hoy sólo son bloguers que rezan para que su hegemonía no cambie.

Y claro, tras profesionalizarse no podían seguir creando memes. Tampoco podían seguir mentando a los medios tradicionales de forma despectiva. No en vano en un futuro era posible que más de uno consiguiera una columna en uno de ellos. No era serio. Por eso el atasco que se produjo en el último que me pasó David.

El caso es que en aquel entonces el propio Javi se jactaba de ganar dinero con su blog y se ruborizaba avergonzado por sus cálculos de lo que podría ganar microsiervos si pusiese Adsense en su web. Hasta el propio Javier Martín, de Loogic, se preguntaba sobre eso mismo aquel año 2006. Incluso aseguraba que había uno que ya ganaba más de 2000 dólares mensuales. Y allí estaban los Microsiervos, Danses y demás gurúes patrocinadores del Ad-free-blogs nadando en la miseria de las estadísticas mientras otros ganaban dinero a la gana con sus chorraditas…

Javi Moya se podría decir que fue el primer gurú de verdad de la blogosfera. No era un buen bloguer. Copiaba, no enlazaba, se aprovechaba del trabajo ajeno…y encima tenía la osadía de gritar a los cuatro vientos que ganaba dinero con su blog. Pero los que vendrían después no se quedarían atrás.

Al final, tras tanta cifra y tanto dinero ganado. Tras tanto principio quebrantado con tal de ganar notoriedad. Con tanto bloguer metido a gurú. Con tanto articulista de medio digital tradicional venido desde la blogocosa. Al final digo, todo ello, todo ese camino plagado de giros y cambios de rasante, para acabar vendiendo tu libro como si de un simple suplemento dominical se tratara.

Los gurús de hoy. Los que copan los rankings y se niegan a seguir memes. Todos ellos se vieron retratados por una de las más sonadas estafas que se ideó nunca en la blogosfera; la rubia gurú.

Aquello sí que fue la leche señores. Y de ella me acuerdo cada vez que miro lo que algunos escriben en sus blogs…

Cada vez más, sus posts, reivindicaciones, peleas y revoluciones me son más ajenas. Conforme va pasando el tiempo, me veo más excluido, alejado y fuera de lugar. A cada nuevo artículo, siento que calo en menos gente. Con cada nuevo post que leo, crece un poco más el muro que me separa del resto. A cada nuevo día, le sigue un distanciamiento progresivo. A cada noche, una concepción diferente de la vida. A cada momento, una diferencia más a la hora de reconocer las cosas importantes. A cada instante, un adiós cada vez más seguro.

La blogosfera que veo no se parece en nada a aquella en que nací. La blogosfera de ahora enloquece al ritmo de las polémicas creadas desde dentro. Sufre de taquicardias al ritmo de un chat gigante con forma de pájaro. Se expande sin control a imagen de un libro que adolece de hojas. Muere espasmódicamente al son de una canción de ciento cuarenta caracteres. La remata una repetición constante de algunos de sus latidos. La olvida escondida en abrazos de hermanos pequeños que no acaban de cuajar.

La blogosfera cada vez más vive en su propio mundo. Se revela únicamente contras las agresiones que la afectan directamente. Se distancia sistemáticamente de su realidad carnal. Se olvida del papel que debería jugar. Omite cualquier referencia al deber que está obligada a jugar. Se diluye rabiosa entre leyes que tarde o temprano deberá cumplir. Se enroca entre obligaciones que sólo unos pocos advierten a modo de profetas apocalípticos. Se abstrae de las reglas que ya están marcadas. Cae sin remedio en su propia bilis libertina.

Siempre se ha dicho que ser funcionario era lo mejor que te podía pasar en la vida. Su esfuerzo cuesta el llegar a conseguir una de esas plazas, es verdad, pero también lo es que tras lograrlo uno se puede tirar a la bartola el resto de su vida sin pegar un palo al agua, bueno no todos. Pero de ahí a que ni siquiera esos malnacidos acudan a su lugar de trabajo como Dios manda hay un trecho bien largo.

Hay que ser desgraciado para hacer pellas al curro con cargo al estado. Hay que ser cabrón para reírse de esa forma de millones de Españoles que pagan con el sudor de su frente su jodido sueldo de mierda. Hay que ser un gran hijo de puta mamón, para saltarse a la torera su obligación de estar en el curro, habiendo como hay cinco millones de parados en este puto país.

A la calle no sería suficiente señores. Lo que habría que hacer es quemarlos en la hoguera en la plaza del pueblo. Tendrían que ser carne de paro desde este mismo momento. Que no pudieran volver a presentarse a unas oposiciones. Que supieran de verdad de donde salía el dinero con el que ellos vivían tan plácidamente.

Hay que ser hijo de puta para encima ahora venir a decir que no todos son iguales. Evidentemente no todos son iguales. Yo lo único que se es que sólo se ha puesto una cámara. Ni aún poniendo mil saldría lo mismo que ha salido en ésta. Si en cada ayuntamiento o administración pública se pusiera otra cámara…¿Cómo de grande sería el fraude que se destaparía? Tal vez se destaparía el mismo fraude que denuncia Javier con los clubs de carretera. Aunque claro, de eso ya hablé hace un tiempo en este mismo blog.

Acabáramos…

Un ejemplo claro de lo que representa éste síndrome del pato mareado se ve claramente reflejada en la infinidad de reacciones a favor y en contra que ha sentido en carne propia Alex de la Iglesia tras hacer pública su decisión de dimitir como presidente de la Academia de Cine.

Primer acto:

Alex decide anunciar que se va. El cibermundo explota en favor de él cuando la realidad es que, si no llega a anunciar su dimisión, los mismos que en esos momentos lo elogiaban se hubiesen ido directos a despedazarlo por ser el interlocutor que hizo llegar el fatídico texto de David a los políticos. Compañeros, periodistas y blogueros de mal vivir, deciden dedicarle loas como si fuesen gratis. Es un tío cojonudo. De esos que ya no quedan. Un tío con un par de huevos como hay pocos que los tengan.

Segundo Acto:

Alex decide que se queda hasta las próximas elecciones de la Academia. Los mismos que ayer lo reverenciaban pasan a odiarlo. Siempre se dijo que la línea que separa el amor del odio era fina. Nunca pensé que lo fuese tanto. Hoy Alex ya no es héroe, sino villano. Ya no es un revolucionario, sino un vendido. Hoy ya sólo es otro director de cine más.

Cuanto más observo a la blogosfera y su veletiana opinión, más me sorprende ver que hay gente que continúa leyendo blogs…

Al enterarme de la noticia del acuerdo de las pensiones me ha dado bajón. Yo no es que viva en la inopia y no me de cuenta de los problemas que la economía padece en estos momentos, pero de ahí a exigir cuarenta años de trabajo ininterrumpido a cualquier persona hay un trecho bien largo.

Miren, en cualquier otra situación económica, de más bonanza por ejemplo, esta decisión hubiese podido llegar a tener hasta consenso ciudadano. Todo el mundo comprende estas cosas cuando se las explican y a nadie se le escapa que todos vivimos mas, ergo todos deberemos trabajar más para poder cobrar la pensión.

Pero el caso es que los poderes fácticos erran al imponer a la ciudadanía una ley como esa, siendo como es que la mayoría de los jóvenes (un cuarenta y tres y pico por ciento) están en el paro. Que la mayoría de éstos tienen estudios superiores. Que su máxima aspiración en estos momentos es acabar trabajando en un McDonalds a media jornada. Y que con esos factores la suma resultante no da para llegar a los sesenta y siete con esos treinta y ocho años y medio cotizados.

Denle las vueltas que quieran a la suma, sea como sea, los que hoy están acabando sus estudios, son carne de cañón para la precariedad laboral, la incerteza en su futuro y más que probables candidatos al cobro de una pensión que difícilmente será la de cotización máxima.

En fin, que me alegro de haber nacido en los setenta. Así al menos me pilla esto con un oficio y un trabajo que desempeñar. Ni imaginarme quiero lo que debe ser encontrarse con esto sin haber tenido la oportunidad de demostrar la valía. Aunque eso si es cierto, verlo lo veo. Mi mujer es Licenciada Química y de trabajo nada de nada…Y cuando digo nada es nada, con las cuatro letras.

Por una vez me alegro de no ser joven.

Tal vez sea hora de comenzar a tomarse esto del blog algo más en serio de lo que lo veníamos haciendo hasta ahora. Les cuento, leyendo el blog de Nacho, me he visto seducido por la idea peregrina de seguir su propósito y comenzar a trillar entre los vídeos y las fotografías que se utilizan, hasta encontrar sólo las que vengan con su correspondiente licencia de Creative Commons.

Esto quiere decir, que de ahora en adelante, en el blog no aparecerán imágenes ni vídeos que puedan ser tomados por enlaces a contenido subido ilegalmente a Internet y por el que se me pueda cerrar el blog.

Ya se que es una decisión exagerada y hasta infantil, pero qué quieren que les diga, tras leer al bueno de Fernando con su definición de lo que es un blog y el reverencial asentimiento de cabeza que silenciosamente le otorgué al leerlo, no puedo más que hacer caso de mis más bajos instintos puritanos y ponerme manos a la obra en éste tardío pero convencido propósito de año nuevo.

Así que ya saben, me uno a la iniciativa de Nacho y de hoy en adelante ni fotos que no sean propias ni tampoco vídeos. A partir de ahora les tocará aburrirse como las ostras con mis divagaciones. Lo siento por ustedes.

Pd: la mujer me dice por lo bajini que esto no lo mantendré ni tres semanas…comencemos con el conteo a ver si es cierto o no…

…un blog no es una cosa donde hay que estar, un blog es un entorno, un medio, un espacio, como lo quieras llamar, es una hoja en blanco que espera a que tu la cubras con lo mejor o lo peor de ti, pero que la cubras de palabra escrita, sincera, un poco de ti mismo. Si eres fotógrafo y quieres compartir tus fotos tienes sitios mejores, como Flickr, pero si te gusta escribir, si tienes algo que escribir, si sabes escribir…

Dixit Fernando Tellado.

milgramEsta mañana he visto el documental del juego de la muerte que he publicado antes en el blog. Me ha sorprendido el resultado. Me ha impresionado cómo podemos llegar a convertirnos en los verdugos de una dictadura. Me ha aterrorizado cómo es de complicado negarse a obedecer las órdenes que desde la autoridad se nos imponen…

No sabía que hace ya muchos años, un tal Milgram, rebatió mis convicciones con un sencillo experimento en el que puso a unos individuos frente a la obediencia a la autoridad. Y lo que es peor, que alguien idearía un experimento similar al de éste (el que he publicado esta mañana) y que los resultados incluso se superarían en la actualidad.

Yo siempre he sido una persona que creía en la bondad universal del resto.

Siempre creí en aquello de que las personas, tras tanta guerra y padecimiento de dictaduras, sería más proclive a desobedecer las órdenes que para ellos supusieran un choque de trenes entre sus valores y sus supuestas obligaciones. Siempre creí, que por mucho que se nos intentara lavar el cerebro para ejecutar un cometido contra el que pudiéramos tener la más mínima de las objeciones, nuestra voluntad sería lo suficientemente firme como para anular la de la autoridad y acometer la desobediencia.

El documental me ha mostrado que no es cierto.

Y aún más, repasando en la memoria momentos en los que pudiera ser que obedeciera órdenes en las que se me exhortaba a hacer algo que para mi estaban mal, me he encontrado con que yo mismo padecí el estado agéntico del que se habla en él.

No, no he sido un sádico que ha insuflado descargas eléctricas a mis congéneres porque alguien me lo dijo. Pero sí que es cierto que he obedecido en alguna ocasión al realizar acciones, que a mi juicio no estaban bien, pero que por no enfrentarme a jefes, amigos o familiares, realicé sin dudarlo casi ni un segundo.

Yo hubiese sido probablemente de los que llegaran al final, o tal vez no.

Pero eso es algo que en realidad carece de sentido. Lo único cierto tras ver el documental, es que yo mismo padecí el primer síntoma del que se habla; el de los ochenta voltios. También tuve esa risa nerviosa con sólo ver el vídeo. La misma evacuación de tensión acumulada. Experimenté el mismo proceso de formación de un ejecutor similar a los que pulsaban las palancas en el Tercer Reich. El mismo asesino de masas en que irremediablemente acabaron convertidos tantos y tantos alemanes en la era Nazi.

Y ellos eran como yo. Personas que se vieron sometidas por una autoridad que les animaba a realizar actos contra los cuales les era imposible revelarse. Personas que perdieron su voluntad en favor de una autoridad que simplemente les exhortaba a hacer cualquier acto sin que el cuestionamiento fuese admitido. Personas que experimento tras experimento demostraron que cualquiera de nosotros se podría convertir en el brazo ejecutor de una dictadura.

Por mucho que nos neguemos a reconocerlo, tan solo necesitaríamos ponernos en situación para sufrirlo.Por mucho que nos neguemos, pocos o muy pocos son capaces de reunir el valor suficiente para gritar basta. Simplemente he visto lo sencillo que es manipular la mente de los demás.

Y la verdad, me he amargado la tarde.

Os dejo este documental que trata sobre el impacto de la autoridad en la obediencia de la población. Un documental que se pregunta sobre los límites de la televisión y la crueldad que en ella se ofrece a los telespectadores, al tiempo que inventa un supuesto concurso de televisión en el que los concursantes tienen, como principal objetivo, someter a descargas eléctricas a los compañeros que fallen en las respuestas. Las descargas no son reales, pero ni el público ni los concursantes lo saben. Un documental que bien podría explicar el sometimiento que la ciudadanía Alemana sufrió bajo el autoritarismo de Adolf Hitler. Un documental que nos deja entrever la realidad de la televisión que todos consumimos a diario.

Leyendo el post de Jesús Martínez asiento mecánicamente en cada una de sus certeras afirmaciones y comparto el fondo de ese mensaje que pretende transmitir en el que nos cuenta, que para él, la mejor herramienta que uno tiene para sobreponerse al pesimismo al que nos arrastra la realidad en que vivimos, es la de alejarse de los lloriqueos y lamentaciones insufladas desde nuestro círculo social y laboral, para afrontar los retos que se nos presentan con una renovada y efervescente obstinación por hacer mejor las cosas.

Él es un periodista y todo eso lo traslada al ámbito periodístico.

Yo siendo como soy alguien ajeno a la profesión del informante, me atrevo a decirle cual es el problema de tanto lloriqueo y lamentación por el negro y desesperante futuro del periodismo; ahora el periodista no informa, sino que se dedica a opinar.

Y como dicen los sabios de mi pueblo; opinar no es informar, informar no es opinar, las dos cosas son antagónicas entre sí. Informan los periodistas, opinan los tertulianos. Si tertulianos y periodistas se dedican a hacer lo mismo ¿quien queda para informar al resto de los mortales? Nadie.

Y es que tan solo hay que darse una vuelta por cualquier artículo de periódico, radio o televisión, para darse cuenta de que el periodista, cuando transmite la información omite, tergiversa o deforma siempre uno de los sentidos de la misma para que el lector, televidente o escuchante, acabe decantándose por la forma de ver las cosas que éste o su medio de comunicación tienen.

A veces no hace falta decantarse hacia un lado para quedar retratado, basta con no contarlo todo y destacar sólo lo que nos interesa.

bajo cero2

-Ya decía yo, joder!!!

-¿Qué?¿Qué?¿Qué¿¿Qué es lo que decías?

-Pues eso, que ya me extrañaba a mi que la Scheiße (en alemán) no acaba de caer en la taza…

-¿Lo qué has dicho compañero?

Qué ignorante eres! Pues eso, que digo que la mierda no acaba de sumergirse en el agua del Water

-Serás pobre diablo…¿Cómo va a sumergirse?¡Estamos a 10º bajo cero pedazo animal de bellota! Haz como yo: tírate cuescos como para provocar un calentamiento ambiental y que el agua se derrita…

-¡Buena idea! Para algo tenía que servir la ciencia…

Miren, desde hace mucho tiempo soy un férreo oponente a esa vena dialogante que el Gobierno de la Ministra Sinde ha convertido en estandarte de su sino particular de hacer las cosas. Esta misma mañana he publicado un post en el que me preguntaba cómo demonios este gobierno había logrado que se manifestara un ente abstracto como el internauta en una mesa de negociación en la que se debatía una ley que nos afecta a todos por igual. No he tenido respuesta alguna.

Yo se que la gente que se hace pasar por defensores de los internautas lo hacen lo mejor que saben.

Allí hay algunos que gozan de una supuesta autoridad en la blogosfera como son Enrique Dans, David Bravo, Julio Alonso, David Maeztu o Ricardo Galli.  Personas que por más que nos neguemos a reconocerlo, son emprendedores que han convertido su afición internauta en su forma de vida. Personas que saben hablar y expresarse como pocos y que debido a la juventud de la era blogosférica, han adquirido una relevancia que en mi modesta opinión está sobredimensionada. Y lo digo porque recuerdo una ley no escrita que dice que normalmente los primeros en llegar se suelen quedar con el puesto para siempre.

Se que no debe ser sencillo pleitear con personas que están más que acostumbradas a las reuniones interminables y las lecturas de espesos artículos contractuales y demás zarandajas escritas en letra minúscula que se convierten finalmente en normas de convivencia que afectan a los millones de ciudadanos que vivimos en este país. Lo se. Y comprendiéndolo aún no atino a discernir porqué misteriosa conjunción cósmica decidieron aceptar esa sorpresiva invitación que desde el Ministerio de Cultura se les hizo hace meses.

Durante todo este tiempo estos señores, llamados ahora también por lo medios “gurúes de la red”, me llegaron a parecer gente competente que si bien no habían contado con mi opinión a la hora de defender los supuestos derechos irrenunciables de los que soy acreedor, sí que pareció que demostraban un porte y un saber estar frente a los altos mandatarios políticos que en mi caso personal hubiese sido inexistente.

Si todo esto se me hubiese confiado a mi, seguramente la ley ya estaría aprobada y servidor los habría mentado por el mal del que se tendrían que morir todos ellos antes de que me cerraran la puerta en las narices. O sea, que hubiesen hecho lo que les hubiese venido en gana por que yo ni soy político ni valgo para ello.

Estos que hoy se presentan ante la sociedad como los representantes de los internautas en la mesa de negociación, son los mismos que hace años se empeñaban en crear iniciativas en las que el premio gordo eran enlaces que ellos siempre recibían y con los que cimentaban una posición dominante en la blogosfera, que más tarde les ha servido para que hasta desde fuera de la misma se los llame gurús. Fueron los primeros en llegar y por tanto los que más posibilidades han tenido y tienen para quedarse en la poltrona del guruísmo blogosférico.

Y digo que durante todo este tiempo me parecieron gente seria y dispuesta a dejarse la piel en algo que parece que creían, porque hoy esa especie de mito melancólico que habitaba en mi maltrecha y desgastada mente se ha ido al garete con la lectura de los cinco posts que han publicado en los que se excusan y desmienten informaciones que en otros medios se dan y citan (los posts están enlazados con sus nombres, sólo hay que clicar y leer).

O sea, que lo que en el post de esta mañana me temía ha ido y se ha hecho realidad. Ha resultado que estas personas que tan seguras estaban de representarnos y de hacerlo bien, han sufrido en carne propia el error que supone la ingenuidad de presentar papeles a un político.

David mandó un texto a Alex de la Iglesia en el que se intentaba mejorar la ley Sinde asegurando que no estaba consensuado y que en todo caso era a título personal. Éste se lo presenta a algunos políticos y llama por teléfono al primero para decirle que la cosa gusta a los terceros. David entonces llama a los demás para hacerles partícipes de todo y lastimosamente deciden que no pueden acudir a una reunión con el primero para debatir y conocer en profundidad la alternativa.

Y es entonces cuando la inocencia hace acto de presencia y todos se encuentran con el malévolo rumor en la red de que hay un texto consensuado por ellos mismos y el ministerio de cultura que podría facilitar la aprobación de la ley de forma casi inmediata. Los cuartos (los gurús) se echan las manos a la cabeza y comienzan a despotricar sobre los terceros (los políticos), diciendo y asegurando a quien quiere escucharles que ellos no han tenido reunión alguna con el ministerio. El primero (David) está ausente disfrutando de la calle Laurel y resta importancia al maremoto que se está generando con los rumores. Decide que ya publicará “mañana”.

Entonces todos los supuestos gurúes de la blogocosa se lían a escribir posts en los que niegan la mayor, e incluso alguno como Dans se aventura a señalar al primero (David) como culpable de un burdo intento de manipulación.

¿Conclusiones? Estamos siendo víctimas de un burdo e impresentable intento de manipulación. Alguien – puede que David Maeztu, pero no lo sé – ha presentado un documento que los políticos quieren aparentar que proviene “de los internautas”

A lo que el primero (David) responde con un

Hubiese agradecido a Enrique el haberme avisado de lo que quería publicar, al menos para, sabiendo que su intención era dar las explicaciones que considerase, haber podido explicar mi postura desde un principio y de manera directa, y no hacerlo ahora un poco a la contra. Pero como me dijo Enrique tenía que publicar algo inmediatamente. Entiendo que escribir eso le costaba menos que llamarme a mi móvil...

¿Y cual es la conclusión que nos queda de todo esto?

Pues miren, la mía personal es que el gobierno a jugado a papás y mamás con estas personas que lo intentaron hacer bien desde el principio pero que no quisieron reconocer sus propias limitaciones. Han acabado pareciendo lo que realmente son en la política, unos aficionados. Se han pisado los unos a los otros y alguno hasta ha insinuado que otro era culpable de algo (la filtración del documento) cuya autoría parece que cada vez se acerca más a la parte política que a la de ellos.

Una cosa es ser un gurú en la blogosfera y otra muy distinta ser alguien  de relevancia en la vida real. Es de ingenuos pensar que quienes hace tres años se pasaban memes los unos a los otros, se inventaban iniciativas y vendían al mejor postor los enlaces con los que compartir aquel añorado Page Rank que tantos envidiaban, pudieran pasar a jugar en la liga profesional de las reuniones, los borradores de leyes y las puñaladas traperas por la espalda sin temor a salir trasquilados de la experiencia.

Eso sí, la culpa no lo duden señores que la tiene el gobierno.

Y la tiene porque las leyes se discuten en el Congreso y con las personas que las urnas han designado como únicas valedoras de la voluntad popular. Por ponerle la zanahoria delante a estos pobres chavales y hacerles creer que de verdad se les hacía caso. Por haber jugado con ellos para teatralizar una negociación que en ningún caso era real.

Y lo peor de todo, por designar a dedo quienes iban a representar a un ente abstracto como es el internauta, cuando entre éstos mismos existe gente como Pilar Bardem o Alex de la Iglesia que seguramente en ningún caso podrán compartir posturas.

Era muy sencillo  pedirle la opinión a los internautas.

Bastaba con hacer un referéndum. Yo conozco centenares de personas que son internautas y no lo saben. La mayoría el primer programa que se baja es el Torrent. La inmensa mayoría ni siquiera tiene ni Twitter ni blog y sólo conocen facebook. No entran en internet sino a google. Son simplemente personas que entran en la red sin saber muy bien cómo y por donde andan.

Y esos también son internautas señores. No sólo los que escriben en blogs y twitter. No sólo los emprendedores. También la gente llana de la calle que ni siquiera había oído hablar de ninguno de los mencionados en este post. Y ellos se erigieron en sus representantes cuando sólo unos pocos los conocían. Hasta ahí les llegó el ego. Eso es lo que no perdono.

Pd: La historia del tejemaneje de todo este asunto desde la tarde del Viernes la pueden ustedes leer de forma más detallada y profunda en el blog de El País Tranding Topics, de Delia Rodríguez. Y cómo no, ella también llega a la misma conclusión que he llegado yo; les han dado una lección de lo que en realidad es la política.

Que alguien me explique cómo ha logrado el Gobierno la cuadratura del círculo que supone el conseguir, que un ente abstracto en su composición como lo pueden ser los internautas (eso que todos somos por el hecho de estar por el cibermundo), se haya manifestado y hecho carne en forma de gurúes que hablan, a través de los medios y reuniones ministeriales, de cuestiones en las que se supone representan a millones de usuarios y que curiosamente no han sido debatidas entre éstos, sino que quedaron plasmadas en una servilleta al calorcito de un chocolate con churros en una cafetería.

Que me lo expliquen, porque para mi los partidos políticos son los únicos que tienen capacidad moral para hablar en mi nombre en base al voto emitido en unas elecciones. Y estos señores, muy respetables todos eso sí, ni han sido votados por nadie, ni me han consultado las bases de su discurso, ni tampoco me han preguntado qué cojones pienso de todo esto.

Peor lo hace el gobierno, que en lugar de sentarse a negociar con los que democráticamente sí que tienen el permiso del pueblo para dialogar sobre leyes que nos afectan a todos, ha decidido dar forma a un ente abstracto que ha basado su composición en el dedazo presidencial.

Les recuerdo a todos esos gurúes que dicen hablar en nombre de todos los internautas, que por mucho que no lo quieran reconocer, Pilar Bardem, esa mujer a la que no me trago, es tan internauta como ellos, ustedes o yo mismo. ¿Hablan también en nombre de ella? Yo creo que no. Más bien leyendo su artículo de opinión, creo que lo contrario.

Así que señores políticos, abandonen ya de una vez esa querencia que les incita a vender que el pueblo está con ustedes y dedíquense a negociar las leyes con los únicos que legítimamente están capacitados para ello. Aunque la ley que les salga sea un churro de los de antes. Prefiero una ley mala pactada, que otra en la que los intereses ocultos de cada cual quedan amparados por esas reuniones de cafetería.

Todos habéis escuchado hablar esta semana de ese cortometraje que ha entrado en el libro Guinnes de los Records por ser el más premiado de toda la historia. Su autor es Lucas Figueroa.

Pues buen, aquí os lo dejo para que lo disfrutéis. Además participa con un papel momentáneo uno de los futbolistas más profesionales que jamás pisaron el césped de Mestalla, Amadeo Carboni. Eso sí, lo importante no es este gran jugador, sino más bien lo maravillosamente bien que fue capaz Lucas de contar la historia que tenía en mente. Sencillamente magistral.

ortografía

Lo peor que le puede pasar a un pobre diablo, es que lo intente corregir alguien más animal ortográficamente hablando que él mismo. Y es que hay algunos que, como le dirían al Herrera, son más “huele-bragas” que las compresas con alas.

Visto en señoras que

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Rectificando

A cuenta de lo que ha ocurrido en el blog esta semana en lo referente al partido político de Algemesí (Més Algemesí) que critiqué desde las páginas de este blog, he decidido rescatar parte de una frase mía escrita en un muy buen post de Ángel y que creo que bien materializa lo que a servidor de ustedes le ha ocurrido, al cometer el error de utilizar unos calificativos que finalmente han resultado ser desafortunados y verdugos de la razón que ocasionalmente pudiera haber tenido.

Siempre hay un día en que no mides bien las palabras y en lugar de una frase lanzas un rebuzno que tiempo después te sorprende haber escrito.

No es que me arrepienta de haber criticado a esa formación en el blog, sino que lo hago por haber cometido de nuevo el error de utilizar calificativos en lo que es un simple artículo de opinión. Por más mayor que me haga, siempre acabaré cometiendo los mismos errores…

Sea cual sea la decisión que se tome en el entorno de las decisiones del Poder Judicial y sus órganos de gobierno, el pecado original que las pervierte estará siempre presente por culpa de la presencia de la política en la designación de quienes conforman, tanto los órganos judiciales, como los pagos interesados en agradecimiento a los impulsos políticos necesarios de algunos jueces por el allanamiento del camino para llegar al lugar donde se maneja el cotarro de la política en la judicatura.

Si en este país, en lugar de tener un poder judicial sometido al poder político, designáramos a los miembros de sus gobiernos judiciales por medio de la insaculación directa (por poner un ejemplo), conseguiríamos una legitimación tal de dichos órganos ,que sus propios miembros podrían dignificar a ésta institución sin miedo a perder el apoyo de aquellos, que valiéndose de una ley judicial obsoleta y propensa a cobrar deudas convertidas en favores, tergiversan, maltratan y ensucian la institución que por ley de vida cuida y se encarga de obligar, a todo el mundo, a cumplir la legislación vigente.

Pero no. Continuaremos a vueltas con que si este juez es progre o aquel de derechas por el resto de los tiempos, por la sencilla razón de que aquí, los únicos que no pierden, son los políticos, esa alimaña chupóptera que tergiversa, legisla y vende bocanadas de humo al ritmo que marcan las encuestas y los datos macro-económicos de esta piel de toro que es España.

Escribía ayer un post, en el que me enojaba con el partido político al que iba a otorgar mi voto en las próximas elecciones a la Alcaldía de Algemesí, en el que denunciaba la sorprendente falta de vergüenza y señorío que desprendían los miembros de esta formación, al ampararse deliberadamente en la poca trascendencia que tienen las noticias locales entre la ciudadanía del pueblo, para ocultar a conciencia cuales eran los partidos que formaban la coalición de Més Algemesí.

Pues bien, ayer lo escribía tras buscar en la propia web del partido datos que me ofrecieran una visión completa de la susodicha plataforma, encontrando en el “About” vaguedades tales como… (imagen sacada de la caché de la web ya que a raíz del post de ayer sus administradores se han encargado de editar el “About” para no dejar pistas sobre su engaño)

about de mes alñgemesi

Més Algemesí és l’agrupació de ciutadans independents i distints partits polítics d’esquerra d’Algemesí amb la mirada posada en les pròximes eleccions municipals.

(Mes Algemesí es una agrupación de ciudadanos independientes y de distintos partidos políticos de izquierda de Algemesí con la mirada puesta en las próximas elecciones municipales)

Ni una palabra de qué partidos de izquierda es a los que se refieren. Ni una palabra de independentismo o republicanismo. Nada. Simplemente una agrupación de ciudadanos con un partido político de ámbito puramente local.

Para el ciudadano que se interesara por ellos, la no aparición de las siglas de los partidos que los conforman (BNV y ERPV), la lectura amena de sus artículos y la coincidencia en ocasiones de pareceres y puntos de vista (eso me pasó a mi), darían como resultado un voto ganado y un pequeño paso más hacia la presencia en el consistorio. Si nadie dice abiertamente que tu partido es de ámbito nacionalista y quien llega a tu web se interesa por ti y comprueba que sólo existe un discurso puramente local, la idea que se le quedará grabada será la de un partido de gente del pueblo que sólo se interesará por las cuestiones que afecten a dicho pueblo.

O sea, que se inventaron una estratagema que hubiese derivado hacia sí votos que de otra forma nunca hubiesen llegado a sus urnas ya que aquí en Algemesí, la izquierda republicana con raíces catalanas y el nacionalismo Valenciano pro-Catalanista tienen poca o ninguna aceptación entre la ciudadanía. Como dije ayer, a los partidos que tienen concejales en el pueblo me remito.

Pero mira tú que hoy, cuando voy a contestar a todos los que me han dicho que Mes Algemesí nunca ha ocultado sus raíces y que era de todos sabido cuales eran los partidos políticos que lo formaban, me encuentro con un “about” editado en el que ahora sí, y tras supongo haber leído la crítica que desde este blog se había realizado, describen a la perfección sus pretensiones y enumeran todas y cada una de las sensibilidades políticas que les dan forma.

about reformado mes algemesi

Aquesta agrupació està formada per ciutadanes i ciutadans independents, pel Bloc Nacionalista Valencià i per Esquerra Republicana del País Valencià. L’objectiu que perseguim és assegurar una política participativa, social, solidària, de progrés econòmic, d’identitat col·lectiva i mediambiental.

(Esta agrupación está formada por ciudadanos y ciudadanas independientes, por el Bloc Nacionalista Valenciano y por Izquierda Republicana del País Valenciano. El objetivo que perseguimos es asegurar una población participativa, social, solidaria, de progreso económico, de identidad colectiva y medio-ambiental)

Así que si bien es cierto que por mi todo esto termina aquí, también lo es que esta gente se dispuso deliberadamente a engañar a los Algemesinenses con tal de conseguir entrar en el consistorio fuera como fuera. Y eso no hay Dios que me lo pueda negar en base a los datos que os acabo de aportar. Sino, ¿porqué editar la principal página de la web?

Un saludo.

Actualización:

Parece que no lo tenían tan escondido como me pareció al principio tal y como ha demostrado un anónimo en un comentario. Eso sí, en la web oficial del partido sí que se cuidaron muy mucho de airearlo como se ha demostrado con las capturas de pantalla que os he presentado.

En realidad sólo sabían quienes formaban parte de la matriz del partido quienes lo alentaron y le dieron alas desde hace unos meses. El resto del pueblo solo lo percibía como un partido de nuevo cuño local. Para nada supieron en ningún momento que éste no era si no una coalición de partidos.

Desde hace unos meses ha nacido en Algemesí un nuevo partido político. Desde esta plataforma ciudadana (como se denominan ellos), se han encargado durante estos meses de hacer correr por el pueblo la idea de que un nuevo partido político había nacido, cuya principal característica era la participación ciudadana. Este partido es Mes Algemesí.

ok_web_josepYo enseguida me puse a seguirlos y leer sobre ellos tanto en twitter, facebook, su propia web, e incluso me suscribí al blog de su candidato a la Alcaldía (Josep Bermúdez) elegido finalmente en primarias. Durante todo este tiempo en sus discursos, posts y reivindicaciones, se guardaron muy mucho de dejar claro que su partido era una plataforma ciudadana, como he dicho antes, que aspiraba a gobernar en la ciudad como todas las demás. No caí en lo extraño que era que se empeñaran en denominarse a sí mismos plataforma, con lo sencillo que era calificarse como partido. El tiempo me daría la respuesta que no esperaba y la que definitivamente alejaría mi voto de su coalición de izquierdas.

Pero he te tú que aquí viene la omisión y lo que creo que ha de darse a conocer para que todos sepamos a qué partido habíamos estado dispuestos a votar este próximo Mayo.

En un artículo que se me debió pasar del diario Levante EMV en el que se hacían eco de los resultados de las primarias que este partido había celebrado para la elección de su candidato, apareció un representante de Esquerra Republicana del  País Valencia hablando de este partido como si de una extensión del suyo propio se tratara.

El sujeto no es otro que Sanxis (en su blog se puede leer perfectamente que escribe desde un lugar pequeño de los Países Catalanes), representante de ERPV y que habló de esas primarias en los siguientes términos:

…Estas listas primarias son la exaltación más grande de la democracia. Actualmente, la ley electoral no permite la presentación de listas abiertas y, por ese motivo, Mes Algemesí ha apostado por estas primarias abiertas. Con la iniciativa pretenden "renovar la vida política de Algemesí y así romper con las actuales dinámicas partidistas…

Sanxis hablaba en representación de éste nuevo partido, dando así a entender sin llegar a decirlo, que éste no era otra cosa que una coalición de partidos de izquierdas, nacionalistas, Catalanistas y verdes, que en lugar de darse a conocer como tal, decidieron esconderse bajo el anonimato que ofrece una nueva plataforma ciudadana que se suponía nacía desde dentro del propio pueblo y cuya naturaleza distaba y mucho de cualquier pretensión tanto Catalanista como Nacionalista.

Como dato decir que tanto la web del partido como el propio blog de su candidato, aparecen entre los enlaces corporativos de la web de Esquerra de Algemesí.

La omisión del origen de esta nueva fuerza política en el pueblo, se entiende si tenemos en cuenta que aquí no hay suficientes votantes nacionalistas para poder obtener representación en el consistorio. Así la única salida que les ha quedado ha sido la del engaño, la venta de falsas ilusiones en un nuevo partido político y la esperanza de que la ciudadanía, hastiada por unos partidos políticos obcecados cada vez más en alejarse del pueblo, acabara dándoles su voto a modo de castigo.

Seguramente este año habrá muchos conciudadanos míos que caerán en el engaño que supone el ofrecer su voto a ese nuevo partido que ha nacido y que esconde sin vergüenza alguna la matriz que lo sustenta y que tan alejada está de la realidad social de la ciudad en la que se presenta.

Pero no lo olviden, desde este blog nos encargaremos de hacer llegar a cuantos se dispongan a escucharnos, la verdadera cara de este partido de estafadores en que se ha convertido Mes Algemesí.

Yo leo muchos blogs. También muchos periódicos. Escucho muchas radios y también veo televisiones. Soy parte de esa ciudadanía que ahora puede decir que se informa con decenas de prismas diferentes. Soy, en todo caso, parte de ese pueblo que pensó que atendiendo a más puntos de vista, acabaría pudiendo desentrañar la verdad que quienes opinan intentan ocultar a quienes los escuchan.

Muchos de los medios tienen una línea editorial muy marcada hacia una parte del arco parlamentario. La mayoría, por no decir casi todos, siempre dirigen sus críticas en un sólo sentido. Esto mismo pasa también en la blogosfera. Este mismo blog es uno de ellos. No hace falta dar nombres, todos los que tengo en el blogrroll son un ejemplo claro de lo que acabo de decir.

Todos o casi todos, periodistas profesionales o simples aficionados al blogging como yo, acabamos padeciendo del mismo mal. Ninguno, profesional o aficionado, se salva de la quema utópica en que se convertiría la búsqueda de un periodista o usuario que nos ofreciera una imparcialidad y objetividad carente de toda duda.

Por eso, desde hace unos días, he intentado obligarme a defender a la parte contraria.

Pero no de forma gratuita y utilizando vaguedades que cualquiera pudiera echar por tierra con una verborrea más nutrida y compleja que la mía, sino con hechos, con datos, poniéndome en la piel del criticado. Y así salieron a la luz dos posts que claramente han acabado desentonando en este blog; No sólo es culpa de Zapatero y El peligro de convertirnos en simples voceros de los medios tradicionales.

Hay en el blog algunos ejemplos más como éstos dos que acabo de enlazar y que vendrían a demostrar la teoría, que yo sostengo, de que quienes deciden apoyar a uno u otro personaje con sus opiniones, lo acaban haciendo siempre bajo la convicción de que los otros defienden lo contrario a sabiendas de que mienten.

Así que hace días decidí plantarme frente al teclado y defender a aquel a quien en teoría y por convicción propia debía atacar.

Y lo pasmoso de la situación es que me resultó sencillo defenderlo. Utilizando la misma vehemencia con la que atacaba al amigo Jose Luís, conseguí en poco más de un cuarto de hora escribir un post en el que le eximía de toda responsabilidad por la crisis. Un cuarto de hora. Me bastó con ponerme en su piel, adoptar para mi las tesis económicas que él sostiene y en base a ello actuar conforme yo hubiese actuado.

Entonces comprendí que desde ese momento las noticas antes de comentarlas las debía verificar. Y es ahí donde uno se da cuenta de que muchas veces lo que se lee, ve o escucha, no se acerca tanto a la realidad como debiera. Es ahí cuando uno decide mirar a todos los que se encuentran a su alrededor con ojos mucho más críticos y comienza a sojuzgarlos a todos en base a si sus opiniones o noticias son meditadas, o simples reflejos automáticos derivados de informaciones sesgadas e interesadas.

Por eso ya no leo ningún blog (los medios son otra cosa muy distinta) con el prejuicio que da el saber hacia donde irán los tiros en sus artículos, sino que lo hago a sabiendas de que al leerlos y atender a lo que dicen, obtendré una visión mucho más cercana a la realidad de lo que la tenía cuando los ignoraba.

Es tan sencillo defender lo contrario de lo que uno piensa si se lo propone de verdad, que creo que la sugestión a la que nos sometemos todos a la hora de escribir nuestros posts es el peor de los enemigos que puede tener la imparcialidad y la credibilidad de nuestra propia bitácora. Es tan sencillo, que hasta te puede llevar a tener la convicción de que opines lo que opines, siempre estarás en parte equivocado. Y ahí se esconde la grandeza de la lección que aprendí estos días.

Escuchaba el otro día a una oyente de radio decir que las actuales CCAA eran como los señoritos de los años de Franco. Yo, que nací en plena transición, he de decir que si bien no soy partidario de éstas, no puedo compartir dicha opinión por la sencilla razón de que ni conocí a los señoritos, ni tampoco al Franco de los cojones ese que la izquierda tantos años tarda en dejar pasar a la historia.

Lo que sí me atrevo a decir es que eso de los traductores para el Senado, en plena crisis económica y tras haber recortado los sueldos de funcionarios y pensionistas, sí que es un dispendio que nuestros queridos y siempre desacertados políticos muy bien se podrían haber ahorrado.

Sería muy sencillo hacer la operación que nos diera como resultado el dinero que todos los Españoles nos podríamos ahorrar con la eliminación temporal de todas las CCAA en un solo año. En un año, no sólo saldríamos de la crisis, sino que también tendíamos superávit, pagaríamos mejores pensiones, tendíamos mejores permisos por maternidad y paternidad con sus correspondientes y mejoradas ayudas, pero sobre todas las cosas, a ninguno se nos tocaría el jornal y muy seguramente hasta se nos bajarían los impuestos de una forma radical. Sólo con retener en las arcas del estado el dinero que dedicamos a gestionar las CCAA, tendríamos superada la crisis de forma absolutamente convincente para los mercados.

Pero eso no es sencillo de hacer.

Primero tenemos el café para todos que ahora nadie quiere y a su lado los caciques a los que creo que se refería aquella mujer, que son los que se sientan en las poltronas autonómicas y que ni hartos de vino piensan dejar escapar la teta de la vaca a la que succionan sin parar, desde hace ya cuarenta lamentables y despilfarrados años.

Decían el otro día en no se qué lugar, que la monarquía en España era algo del siglo pasado y que era para muchos una imposición del franquismo, puesto que ellos nunca votaron si tener un rey o una república.

Pues bien, me gustaría votar eso a mi también.

Pero no nos deberíamos quedar sólo con esa pregunta. Por ejemplo, podríamos preguntar también si estamos de acuerdo con las CCAA históricas o no. Si queremos CCAA o simples regiones gobernadas por diputaciones. Si queremos un estado central, monárquico, republicano o federal.

Podríamos replantearnos toda la transición, ahora que ya no hay peligro para una guerra civil, como sostienen algunos que dicen aceptaron el café para todos de la transición porque era la solución menos mala. Puestos a preguntarnos cosas, deberíamos hacerlo con todas sus consecuencias, no limitándonos a preguntar sólo las cuestiones que nos interesan.

jose_maria_aznarHay muchas cosas en las que uno podría estar de acuerdo cuando se ataca a Aznar desde algunos sectores de la izquierda. Lo que hace que no consienta que eso ocurra, es la inquietante manía que tienen éstos de insultar, despreciar y crispar, cuando a la hora de ofrecer una simple opinión sobre alguien, cambian el nombre del aludido por adjetivaciones despectivas y llenas de maldad, que a mi modo de ver, los desautorizan y califican al mismo tiempo.

Puede que para muchos el llamar “bigotes” a Aznar sea sólo una anécdota que hasta les pueda hacer gracia. Para mi esa misma anécdota contribuye a que el resto del artículo de opinión carezca de la más mínima consideración. También llamaron Sobrinísimo al Consejero Murciano en nueve ocasiones desde el propio PSOE y así acabó la cosa el pasado fin de semana; con un puño americano estampado en su cara y un atronador grito de “sobrinísimo” retumbando en sus oídos.

Una de las principales cosas que hay que evitar en lo posible cuando uno se acerca a las Redes Sociales y a Internet en general, es acometer acciones de las que más pronto que tarde te puedas arrepentir.

Por ejemplo, subir un vídeo en el que defiendes a Bieber de la forma menos recomendable; insultando a todo Dios. Borrarlo porque alguien muy cabrón descubre tu perfil en Tuenti, decide airearlo y tu semi-anonimato se va a la porra tan rápido como explosiva tu aparición en las Redes Sociales, a la vez que para colmo de tus desgracias, lo resube de nuevo para escarnio y alborozo cuchi pandero de quienes no tienen nada mejor que hacer que reírse de las desgracias ajenas, convirtiéndote así en la diana de decenas de vídeos cuya única finalidad es mantener viva la llama del insulto hacia tu persona. Y acabar cometiendo de nuevo el mismo error del principio, publicando un vídeo-respuesta que no hace más que echar gasolina sobre el fuego en el que irremediablemente y aunque tú te resistas a reconocerlo, te consumirás atónito mientras tu escasa y famélica reputación cibernauta naufraga en el océano de las Redes Sociales.

Una chica que sin quererlo nos ha dado una lección de lo que nunca hay que hacer en Internet y que pagará caro durante mucho tiempo.

Volvemos a estar por encima del 20’3% de desempleados según la EPA (Encuesta de Población Activa). Los cursos del INEM sólo llegan a seis de cada cien desempleados. El precio de la vivienda se estancará definitivamente en éste 2011 con una caída del 3%, la menor desde que comenzara la crisis. A ello se le une el que desde este año esa misma vivienda ya no desgrava a Hacienda.

Por segunda vez en un año, una comisión del FMI ha llegado a España para analizar su solvencia. Según esa misma noticia, para la recapitalización con credibilidad de las entidades financieras españolas se necesitarían entre 32.000 y 78.000 millones de euros. Y eso que desde el gobierno se han cansado de afirmar y asegurar que los bancos Españoles gozan de una salud a prueba de balas tras aprobar los estrés tests. Esos mismos tests que los bancos Irlandeses pasaron con tanta suficiencia meses antes de tener que ser intervenida la economía de ese país a causa de su deficitaria situación.

Con todo, el petróleo vuelve a estar en la barrera de los cien dólares el barril. Eso significa que todo, absolutamente todo lo que se compra y vende, sufrirá una considerable subida de precio similar a aquella del año 2008, el año en que la crisis aún no era tal sino una simple desaceleración económica. O sea, que se prevé más inflación y empobrecimiento de la ciudadanía.

Pocas o ninguna son las noticias amables que nos podemos echar a la boca.

Servidor no se siente con fuerzas para buscarlas entre tanta noticia apocalíptica, aunque no reconoce que como las meigas haberlas ahílas. Pero demasiado complicada es esa tarea para quien, desde su simple teclado, se limita a reflejar en su blog lo que los medios de comunicación y sus trabajadores, sin duda con más medios que un servidor de ustedes, aciertan a cribar entre el material con el que las agencias de noticias los surten y que luego se limitan a copypastear en sus diarios digitales.

Es lo que hay. Y lo peor de todo es que tras años de crisis, al menos de una crisis particular, en el almuerzo continúo escuchando las mismas quejas, los mismos vicios y las mismas cantinelas que hace años; los empresarios son una aprovechados, los trabajadores se niegan a perder derecho alguno, la culpa es del gobierno, los bancos son unos ladrones, los especuladores la personificación del mismísimo Diablo y la Iglesia siempre culpable también por no dar sus cuadros a la beneficencia.

Salvo eso, nada nuevo bajo el Sol. O sea nada.

Fantástico documental de La 2 de televisión Española sobre la semana taurina de Algemesí y su semana grande. Un gran documental que a uno le pone los pelos de gallina y emociona que encuentro gracias al Portal de Noticias Algemesí.info.

Pues es simple, por la sencilla razón de que una cosa es informar y otra fabricar sensacionalismo. Y digo más, por teatralizar la locución de las noticias de modo que parezca que nos descubren sorprendentes datos, cuando lo que literalmente hacen es leer lo redactado antes por las agencias de información.

También por dedicar dos minutos de informativo a lo de las teorías conspirativas de la muerte de los mirlos, adoptando para ese intervalo de tiempo un tono sombrío, alarmista y eminentemente catastrofista.

Otro nos lo dieron hace ya unos meses con aquello de la tormenta solar que convirtieron en noticia sin siquiera asegurarse de que los datos que ofrecían eran ciertos. Prefirieron anunciar el fin del mundo, la cocción de los aparatos electrónicos y la hecatombe tecnológica mundial, antes que Googlear el simple dato por internet (se equivocaron en la fecha de la última tormenta).

Mejor acojonar a la gente que informarla. Ésa es la máxima que rige entre los redactores, productores y directores de informativos.

Interesantísima reflexión la que me provocan los vídeos promocionales de The Guardian en los principios de los 80’s y que descubro gracias a Toni Piqué en sus dos posts en Paper Papers titulados “Cuando los diarios vendían periodismo y no coleccionables I y II”.

El eslogan de la campaña era The Guardian, the whole picture (la imagen completa) y en ella se detallaba el principal requisito que debía caracterizar a cualquier medio de comunicación que se preciara de serlo; la capacidad del mismo para aportar a sus clientes una imagen global, verídica y certera de cuanto ocurre a su alrededor, sin tic alguno de adoctrinamiento, parcialismo o hermetismo editorial encaminado a favorecer necesidades de terceros tanto en el ámbito político como comercial.

Vamos, que predicaban justo lo que ahora ninguno de los medios de comunicación del mundo mundial, ni siquiera ellos mismos, hacen, dicen o pretenden.

No voy a decir que la percepción que yo tengo de la blogosfera sea la que más se ajuste a la realidad que todos compartimos, pero sí les diré que a mi parecer, lo que está ocurriendo estos días con esa nueva Red Social llamada Quora, no es más que el destello de un tic ancestral de protagonismo perpetuo, que permanece instalado en la blogocosa de los llamados gurús y vendedores de tendencias, a los que lamentablemente muchos acaban haciendo caso a pies juntillas.

Me recuerda y mucho esta explosión de posts hablando sobre ella, a aquellos días en los que aparecieron twitter, faceboock, Linkedin, o incluso cuando llegaron los Wawes de Google, el Buzz y el Foursquare. Miles de posts hablando sobre lo bueno que es, lo necesario que es, lo magnífico que es.

No es malo todo esto. Más bien es necesario. Además, si nadie hablara de ello, ¿Cómo nos enteraríamos de que existe? Pues eso, que gracias por hablar de ello pero no esperen que por hacerlo servidor les vaya a tener más en cuenta que antes. Al fin y al cabo hasta yo, sin cuenta en esa Red Social, puedo hablar sobre ella. Este post es la prueba.

Y créanme, darse de alta en una Red Social, comprobar que sólo está en Inglés y que te borren una de las preguntas que propones, no te hace ni más merecedor, ni más entendido, ni más nada, que lo que pueda en estos momentos representar yo mismo desde este teclado. Sólo son, como dije ayer, simple producto logueado. Nada más.

Definitivamente la blogosfera ha sufrido una mitosis que ha dado lugar a la existencia de dos blogosferas diferentes cuyo origen primigenio fue una blogosfera ciudadana basada en la experimentación y la conquista de una libertad de expresión antes sólo permitida para quienes, con su trabajo, sí podían hacer llegar sus opiniones al resto del mundo.

Ahora, navegando de blogrroll en blogrroll y de enlace en enlace, nos encontramos con una realidad que hace tiempo ya fue adelantada por unos pocos y por la cual fueron tomados por vendedores de nirvanas blogosféricos que evidentemente, dada la realidad que ahora vivimos, siempre estuvieron cargados de razón y acertados en sus planteamientos.

La primera blogosfera es la aficionada.

Es la que se escribe desde el anonimato que ofrece el ser un simple ciudadano. La blogosfera del “escribo de lo que me da la gana”. La de las poesías, vídeos y recortes de periódicos pegados tal cual en el blog. La de la libertad de expresión que no se ejerce. La blogosfera que se quedó en el intento de ser un medio capaz de mover el mundo. La blogosfera que acabará partiendo hacia las Redes Sociales.

La segunda es la profesional.

La que reúne dentro de sí a los bloguers con aspiraciones profesionales. La de los que participan de blogs corporativos. Esa en la que los bloguers llegan desde los medios de comunicación, desde las empresas que han visto en el dospuntocerismo la forma más rápida y contundente de llegar a su posible clientela aceptando de antemano los peligros que ello conlleva. Esa misma blogosfera que conforman los primeros mal llamados comunity-managers. La blogosfera de la venta de artículos, la participación con fines lucrativos y el negocio en su más áspera pero justificada versión.

La primera acabará muriendo poco a poco. Conforme vayan pasando los años, quienes la componen se irán cansando del silencio progresivo que afecta ya en estos momentos a sus blogs y abandonarán esta parte del cibermundo para mudarse a donde ahora está la conversación (la mala conversación basada en fotos y vídeos) que ahora se desarrolla en las Redes Sociales.

La segunda acabará copando el más amplio espectro blogosférico y dará forma a una red de blogs basados en el negocio y la opinión patrocinados. Una blogosfera profesionalizada que ya podemos ver en su plenitud en decenas de blogs alojados en periódicos y empresas. Una blogosfera que no es otra cosa que el siguiente nivel natural al que debía llegar en su evolución.

Al final quienes se aventuraron a predecirlo no fueron vendedores de nirvanas blogosféricos. Simplemente estuvieron más acertados que los que defendieron una visión más bohemia, melancólica y nostálgica de una realidad que nunca se llegó a corresponder con sus fantasías.

¿Es malo entonces todo esto? No. Sólo es parte de la evolución natural de las cosas. De todas las cosas.

Puede que la blogosfera hubiese tenido siempre como estación final de su recorrido su total profesionalización. Puede que al final nosotros, los bloguers, no nos diferenciemos tanto de los empresarios como siempre creí. Puede que la llamada asirenada de Don Dinero sea tan grande y atractiva, que el resistirse a ella no sea un síntoma de virtud, sino más bien de ineficacia. Puede, sin más, que la blogosfera siempre hubiere estado destinada a convertirse en un inmenso spot publicitario en el que cada cual de nosotros se desgallitara, día y noche, intentando atraer hacia sí la escasa y casi imperceptible atención de unos pocos cibernautas que en el ámbito económico se denominarían clientes potenciales.

Puede que lo que siempre nos negamos a ver, que éramos un simple producto de una gran empresa, se nos presente nítidamente ahora desde la lejanía que dan los años de experiencia blogueril, con la constatación de que aquello que siempre me dijo un buen amigo era verdad; “que éramos parte del producto que vendían las plataformas de blogs y redes sociales”. Por eso era una idiotez negarse a ver el negocio, ya que nosotros mismos éramos el producto a vender.

Sí, al final, la máxima que Jasón recitó el otro día es una verdad incontestable; “Si no estás pagando por algo, no eres el cliente, eres el producto que se vende”.

Esa es la pregunta que me hago mientras leo en el correo infinidad de avisos de etiquetas, comentarios e invitaciones a juegos que debo declinar en Facebook, comentarios fotos y demás zarandajas de mi olvidada Tuenti, replís, nuevos follows y mensajes directos en twitter y algún que otro aviso de comentario en el blog (ya en desbandada general estos últimos tras la llegada de todos los anteriores) y compruebo cómo se consume el escaso tiempo del que disponía a medio día para dar una ojeada a algunos de los feeds que son para mi primordiales y que en estos momentos he tenido que apartar de la pantalla para poder estar en todos los sitios al mismo tiempo.

Bueno en todos los sitios no, ya que el lugar más importante en el que debe estar un bloguer está frente a la pantalla, como ahora estoy, pero leyendo blogs ajenos con los que poner a prueba las convicciones propias que después se convertirán en post.

Creo que hoy en este rato (he tardado menos de cinco minutos en escribir esto), lo único que he conseguido ha sido perder tiempo. Y ustedes también, que sólo han leído una simple divagación que nada de nada les debe haber aportado. Culpen si ese es el caso a las Redes Sociales y no a mi, porque ya hace tiempo que servidor perdió esa pelea

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Envidia a Alemania

Creo que los periodistas deberían medir muy bien el alcance de las noticias que ofrecen a sus lectores antes de decidirse a publicarlas en sus medios de comunicación. Hay veces y no me dirán que no a eso, que más vale ser un ignorante en lo referente a lo que ocurre en otros países, que un tonto que ve cómo otros progresan, al tiempo que uno se consume y arrastra por el fango de una economía endeble, marchita y lacrimosa, que depende más de lo que ocurre por ahí fuera que de ella misma.

Eso es lo que creo que nos debe haber pasado a todos cuando esta mañana hemos leído, con la envidia corroyendo nuestros más viles instintos asesinos, que Alemania, la Alemania de aquella mujer menuda antaño bautizada como fracasada por nuestro querido y siempre optimista presidente, ha sido capaz de crecer a un ritmo del 3’6% en 2010, su mayor avance en 20 años, al tiempo que conseguía batir su propio record de población activa con la menor tasa de paro de los últimos otros tantos años.

Dos noticias que muy bien se podrían haber ahorrado los periodistas, ya que lejos de hacernos sentir informados e inspirar en nosotros un sentimiento de mejora de la economía, lo que han conseguido es desear convertirnos en ciudadanos Alemanes para ver, desde la lejanía, las descaradas y vergonzantes contrataciones de los ex presidentes por parte de unas empresas,que pagarán los sueldazos de éstos, a partir de los sablazos que desde este mismo mes nos pegarán a todos los que componemos este país de pandereta.

letrasenelsahara (150x180)El bueno de Javier en compañía de Pablo, han decidido apoyar la iniciativa en la que el Colegio San Narciso de la ciudad de Marín (Pontevedra), el Gobierno Vasco, algunas Alcaldías de la provincia de Huesca (Fraga y la propia capital) y alguna que otra asociación como la de El Puente o la Asociación del Pueblo Saharaui del País Vasco, han decidido colaborar en la iniciativa Bubisher, consistente en conseguir que un Bibliobús itinerante visite periódicamente los campamentos de refugiados Saharauis y cuyo colofón final será la construcción de la biblioteca pública del Bubisher en Smara.

Bien pues ahora toca contaros cómo podéis colaborar con vuestro granito de arena:

  • Os dejo un relación de libros específicos que se necesitan con urgencia (listado), además también se pueden enviar clásicos adaptados (para niños de hasta 14 años). Para saber la dirección de envío enviadme un email (historiasdelahistoria[arroba]gmail.com) y os daré los datos.
  • Si deseáis colaborar con otros libros que también puedan ser interesantes (con el límite de edad indicado) enviadme un email (historiasdelahistoria[arroba]gmail.com) con el título del libro para comprobar la necesidad (por los altos costes de envío y los problemas de almacenamiento).
  • Donación para la construcción de la Biblioteca Pública de Bubisher en Samara(un euro equivale a 7 adobes): LA CAIXA – 2100 3897 84 0200088962 concepto: BUBISHER-HdH

Además en el blog de Javier hay más sorpresas para todos los que estéis interesados en participar, ya sea colaborando activamente en el proyecto o por el contrario poniendo vuestro granito de arena para difundir la iniciativa.

El presidente dijo el otro día que nos enfrentamos a un comienzo de año convulso y lleno de sobresaltos. El presidente se ha convertido en el patoso de la clase tan solo unos años después de envalentonarse con aquello de que nuestra economía remontaba puestos en el ranking mundial.

Al presidente le duró esa alegría menos que una piruleta a la puerta de un colegio. Los mercados, como dice Arsenio, se liaron a patadas con las economías temblorosas de las que formamos parte y nos arruinaron la vida a todos sus ciudadanos.

Puede que el presidente sí hubiese podido hacer algunas reformas que nos hubieren aliviado en suma medida los padecimientos de los que hoy somos víctimas, pero tampoco es menos cierto que esas medidas que hoy le reprochamos que no tomara, se hubieren tornado en su tumba política por la sencilla razón de que tomadas cuando la mayoría de la ciudadanía aún no había sufrido el paro, no hubiesen llegado a ser comprendidas por ninguno de nosotros. El pobre estaba condenado a fenecer en esta legislatura desde el mismo momento en que salió reelegido para ello.

Aunque digamos que la culpa de todo lo que pasa la tiene nuestro presidente, no se nos puede olvidar nunca que quien está por encima de él, la economía mundial, es quien de verdad tumba puestos de trabajo a diario no sólo aquí, sino también por ahí fuera.

Es verdad que el gobierno debería haber tomado medidas hace ya tres años para suavizar los efectos de la crisis. Y es verdad también que esas medidas en ningún caso hubiesen tenido a la ciudadanía como muñeco de trapo sobre el que lanzar todo tipo de medidas restrictivas. La realidad es que de haberse tomado medidas en su tiempo justo, los efectos de los decretazos sobre las economías familiares y en particular sobre el mercado laboral del que somos parte, hubiesen sido mínimos y casi imperceptibles.

No en vano, en Alemania, que están tan en crisis como nosotros, este año pasado han batido el record de trabajadores apuntados a su seguridad social (43’37 mill. de trabajadores).

Si en éste país se ha conseguido eso, no ha sido precisamente porque su gobierno se haya mantenido en sus trece a la hora de negar la crisis, sino más bien porque facilitaron que las empresas no despidieran a sus trabajadores con lo que consiguieron decenas de miles de ciudadanos que no quedaron desamparados y sin seguridad económica, lo que se tradujo después en un mantenimiento del consumo que permitió que las empresas contuvieran las pérdidas y mantuvieran la carga de trabajo que necesitaban para mantener a su vez los puestos de trabajo que de otra forma les hubiesen sobrado.

Pero en España las cosas no son así. Y la razón por la que esto es así no es otra que la de que en España las cosas se hicieron mal al principio, cuando la crisis galopaba furiosa al encuentro de nuestra débil y championsliguera economía efervescente. De haberse tomado medidas similares a la Alemana, el golpe laboral que sufrimos hubiese sido menor.

Pero no sólo fue culpa de nuestro presidente que el tejido laboral de este país se fuera patas abajo.

También el tejido empresarial, acostumbrado a descapitalizar las empresas cuando vienen vacas flacas a base de ponerse jornales desorbitados o pasar por la empresa gastos que son particulares, fueron el caldo de cultivo sobre el que los despidos y las quiebras se convirtieron en dudas y debilidades económicas, que llevaron a los mercados a darnos la bofetada que en el pasado Mayo derivó en la tragada de sapo de nuestro presidente del gobierno en el atril del Palacio de Congresos frente a toda una ciudadanía estupefacta.

Por eso hay que comprender que está bien eso de ser críticos con el gobierno, pero hay que tener también en cuenta muchos otros factores además del que determina quien es el presidente, para conseguir dar con los verdaderos culpables de lo que en éste país sucede.

Aquí hay más culpables que un presidente o un gobierno. Y muchos más que una economía mundial o tiburones financieros. Aquí hay también empresarios listillos que se han amparado en la crisis para liquidar empresas, presidentes analfabetos que creyeron que con las dos tardes de economía bastaba para ponerse al frente de un país, especuladores que ven números en lugar de ciudadanos trabajando en empresas y cientos y cientos de supuestos gurúes económicos mundiales, que pese a no haber visto venir la crisis, se atreven a darles clase a nuestros políticos sobre la manera más eficaz de combatirla.

Así que si quieren ser ecuánimes y creíbles de ahora en adelante para un servidor, olvídense de darle sólo al muñeco de trapo llamado presidente del gobierno y comiencen también a apuntar hacia otros lugares. Eso sí, no olviden nunca que de entre todos nosotros, el primero de los Españoles, el presi, será siempre el máximo responsable. Sin protegerlo y sin masacrarlo, simplemente dibujando la realidad que hay tras el cristal de sus ventanas. Buscando siempre a los verdaderos culpables y no sólo a los que nos convenga que lo sean.

Hay veces en las que uno tiene una forma de pensar que a otros les puede parecer nefasta, e incluso demagógica, pero que sin embargo retrata a la perfección la imagen que de los problemas tiene servidor de ustedes impreso entre ceja y ceja. Y uno de los problemas a los que uno daría solución rápida sería el del tabaquismo.

tabaco-y-manchas1Por ejemplo y sin irme mucho por las ramas; haciendo que quienes tuviesen que someterse a tratamientos médicos para paliar o curar enfermedades derivadas del tabaquismo, sufragaran de su propio bolsillo los costos derivados de los mismos. Ya que como todos estaremos en disposición de reconocer, nadie vive en este mundo que no sepa de su poder cancerígeno.

Lo mismo podría ocurrir con el alcohol y demás productos nocivos para la salud, que los distintos gobiernos permiten en la sociedad debido a la ingente cantidad de dinero que ganan a través de los impuestos con los que gravan a los susodichos.

Así las cosas y con este planteamiento franco que acabo de exponerles a todos ustedes, comprenderán que no esté yo muy por la labor de apoyar la posibilidad esa de que la Seguridad Social se embarque en una odisea de subvenciones dirigidas a la cura del tabaquismo. Entre otras cosas y en eso creo que habrá más de uno que se alinee a mi lado, porque sólo de quienes fuman es la culpa de acabar sufriendo un cáncer de pulmón, garganta o boca (siempre que sea el tabaco el causante de la enfermedad).

Si el ciudadano sabe que el tabaco mata. Si sabe que es adictivo incluso antes de comenzar a fumar. Si es conocedor de que es nocivo para la salud. ¿Porqué tengo yo, un ciudadano que no ha caído en esa mortífera tentación, que sufragar con mis impuestos las imposturas, chulerías y pajas mentales de quienes pasaron olímpicamente de las advertencias?

Pocas veces un bloguer pasará por un mal trago peor que verse sometido a la enfermiza fijación de un troll, que además de complicarle la vida con la publicación de insultantes comentarios donde sea que su nombre aparezca, se atreva a hacerle entender que sabe donde vive, cuánta familia tiene y cuales son los nombres de todos y cada uno de ellos.

La solución a esto, como le he dicho al buen amigo que me ha enviado el correo pidiéndome consejo, no está tanto en denunciar ante blogger o wordpress para que tomen medidas, sino más bien en irse directamente a la Guardia Civil y cursar la correspondiente denuncia para que éstos y no otros, tomen las medidas oportunas que crean conveniente.

Asco de gente la que cuando se aburre frente al ordenador, decide pasar al terreno del insulto con un único propósito; dulcificar las asquerosas horas muertas de su putrefacta existencia.