Como muy bien dice el título, los seres humanos pasamos la vida intentando encontrar, lo que para nosotros podría ser el mejor trabajo del mundo. En ocasiones creemos que lo tenemos, y un tiempo después esa percepción se va esfumando poco a poco, hasta quedar en un ligero recuerdo del que renegar mientras aguantemos en esa empresa. El caso que hoy me ocupa no es este, si no su contrario. Hace ya dos meses, cuando comencé a trabajar en la empresa Navarro y Esteve, el jefe, en una de esas charlas que estos suelen tener con todos los subalternos alguna vez en su vida, me dijo algo que en un principio no creí.
Los Viernes, al acabar de trabajar, es de obligado cumplimiento el pasarse por el bar de aquí al lado y comentar la semana con los compañeros.
En principio me quedé un tanto perplejo, pero al fin me decidí y le pregunté por el porqué, a lo que el respondió que de esa forma se fomentaba el compañerismo y de paso se aclaraban dudas sobre las rutas que tomar en caso de que hubiesen nuevos destinos. Por ejemplo, hoy hemos hablado sobre la mejor forma de ir a Oporto, y si mañana estaría la A3 cortada, o no, en dirección Madrid. Esto nos ha costado nuestras buenas tres horas y media de debate y sus correspondientes cervezas, y raciones de morritos de cerdo, cacao, y papas. ¿Que porqué os cuento esto? Bueno, hasta hace cuatro meses yo pensaba que tenía el mejor trabajo del mundo. Iba con mi hormigonera cerca del pueblo, dormía en casa todos los días y más bien mal que bien salíamos adelante con el jornal que me sacaba. Y lo pensaba hasta que me he encontrado trabajando en esta empresa, porque ahora creo que esta sí que es la mejor empresa del mundo. Es dos meses es la primera vez que he llegado a tiempo para esta charla entre compañeros. Siempre llegaba tarde y nunca podía pagar mi ronda. Hoy he sido de los primeros y lo que he visto me ha alegrado el corazón...aunque no lo creáis. Mirad, yo no soy de bar, pero lo que hoy he vivido, lo que estos magníficos compañeros me han demostrado, lo que estos ojitos han observado, es que aquí hay compañeros...y amigos. Nada mas llegar a la campa me he dado cuenta de que era el primero el llegar y me he quedado a arreglar papeles. Al momento ha llegado un compañero y juntos nos hemos ido a la oficina a entregar los papeles de los viajes de la semana. Entre unas cosas y otras, el jefe ha visto una gotera y prestos y dispuestos, entre los tres, nos hemos dedicado a buscar su origen. El jefe ha estao sembrao llamando a Adobín mediohuevo (por lo pequeño que es) y riéndose de que necesitaba escalones más bajos para poder subir la escalera. El humor del jefe cambiaba, del semblante risueño de las coñas, al serio del trabajo según hablara con nosotros o con las secretarias. Pero esto no ha sido obstáculo para que estas también rieran con los insultos que se llevaban entre los dos. Antes de seguir contando esta pequeña historia, debo aclarar que aquí no se llama hijoputa a nadie con mala intención. En esta empresa los empleados llevan 10, 15 y hasta 17 años trabajando juntos, por lo que es de cajón que todos se conozcan de sobra. Hay amistad...y mucha. El caso es que, tras encontrar lo que nosotros creemos que es la causa de la gotera, y tras el allanamiento de morada que ha supuesto el saltar una valla para ver la parte de atrás de la pared de la oficina, ha llegado otro compañero que perdía un poco de aire en la cisterna, por lo que los cuatro del apocalipsis, Adobín, el jefe(Miguel Angel) Pedro y servidor, hemos ido a solucionar el tema. En esos momento yo llevaba una hora en la oficina y aún no habíamos pisado el bar, por lo que pensaba ya que no iríamos nunca y que simplemente nos despediríamos sin más...craso error. Al llegar a la campa para solucionar el tema del aire de la cisterna, nos hemos encontrado de frente con el encargado (Jose Olea lleva 17 años en la empresa) y en ese momento los tres que me acompañaban han empezado a increparle porque supuestamente se iba sin pagarse una cerveza, a lo que él ha dicho que llevaba los papeles a la oficina y volvía a ayudar. Ya ves, cinco tios para una mierda de tubo de aire...jejeje El caso es que tras esto hemos ido al bar, y mientras estábamos comenzando la tertúlia ha pasado por la puerta otro compañero llamado Pedro, a lo que los cuatro han saltado como resortes al grito de ¡¡¡Mariquita!!!¡¡¡Pichafloja!!!¡¡¡Mediohuevo!!!¡¡¡No te vayas sin pagarte una!!! Yo me he quedado ojiplático y con el vaso de Coca-Cola en los labios, mientras los compañeros le han dado un trago largo para recuperar fuerzas a la cerveza y han pedido la segunda ronda. Poco a poco han llegado casi todos al bar. Y lo que en un principio era solo una reunión de tres o cuatro compañeros, se ha ido convirtiendo en una marabunta de cervezas, pinchos, papas y demas comida, que nos han acompañado en una tertulia en la que se hablado de todo...y de todos. Puede que este en realidad no sea el mejor trabajo del mundo. Y digo que puede, porque en realidad un trabajo en el que debes dormir en una cabina de camión, no es algo que se pueda considerar un muy buen trabajo, pero he de reconocer que en esta empresa se paga muy bien y el compañerismo está a la orden del día. Puede que lo que realmente haga de esta, la mejor empresa del mundo, no sea el trabajo que desempeñamos, si no la alegría que desde el jefe, pasando por las secretarias y acabando entre los propios compañeros, se vive y disfruta. No se si mañana habrá otro trabajo que sea para mi el mejor trabajo del mundo, puede que en este también influya mi paso por el INEM, pero una cosa me ha quedado clara, no me equivoqué al elejir entre dejar esta empresa o quedarme en ella cuando me ofrecieron otro trabajo al lado de casa. Sinceramente, espero que todo el mundo tenga la misma suerte que yo alguna vez en la vida, porque esta sensación, aún a sabiendas que no será eterna, es digna de ser vivida por todos y cada uno de nosotros. Un amistodo y eufórico saludo amigos...jejeje

13 Comentarios:

    Es maravilloso trabajar a gusto y con buena compañía.
    La nobleza y rudeza del camionero se nota solo cuando eres amigo de ellos.
    Me alegro mucho de que en lo laboral estés muy bien y sobre todo del ambiente tan bueno que reina entre los compañeros.

    Saludos.

    Cuanto me alegro Toni, lo mejor de un trabajo es que te guste y estes bien, le añadimos que hay buena gente y encima lo pasas bien... Y la cosa esta completa, que te dure, y que aunque el Camión tiene su tela, te de más momentos de estos... se te nota feliz.
    Cuidate y agarrate bien al volante... Jovi te espera, atento ehhhhhh que te doy...
    Un beso para los dos y suerte para la estudiante ;)

    Suerte la tuya, Toni. Los trabajos son como el amor: cuando estás a gusto no existe nada mejor. Y es una forma de sentirse único dentro de un mundo extremadamente bullicioso. ¿El compañerismo? Debería de ser corriente, pero no lo es tanto. Te lo digo por experiencia. Así que amarra el trabajo y que no se te escape.

    Amigo Ivan, el jefe en la entrevista que me hizo para trabajar me preguntó de todo, familia, amigos, experiencia...y cuando ya llevábamos casi una hora de charla me soltó:

    "Aquí no se va nadie de la empresa, si alguien sale es porque yo lo he echado"

    Al principio creí que era una fanfarronada, ahora, dos meses después, veo que no lo era...jejeje

    Coki!!!! Que alegría verte por aquí de nuevo. Cuidao no me rayes el camión no sea que me cueste el despido joía...jajajajja

    Te envidio toni.
    Yo voy camino de los 35 años en la empresa y mi jefe es todo lo contrario del tuyo, ya que hace todo lo posible para que nos llevemos mal entre compañeros, es de los que aplica la de divide y vencerás.
    Que siempre te sea así de bien.

    Contento te veo....
    Desconfía, je, je.

    Eulogio no vale traer el mal fario a esta entrada...jajajaja

    Mira que son estos gallegos... Yo te iba a decir lo mismo, defectos de un ex sindicalista.
    Buena ruta amigo.

    Tu comentario irradia buen "feeling". Me alegro porque encontrarse a gusto en el trabajo es importantísimo. Estar rodeado de gente maja y que los jefes sean de tu "misma cuerda" ayudan a llevar los malos momentos porque los buenos se llevan solos.

    Besitos encanto

    Hola Toni!!!!
    Me ha encantado tu post, es fantástico. Da ánimos a quién esté "quemado" laboralmente.
    En mi anterior trabajo, entre las 2 y las 3, comprábamos unas cervecitas y una papas fritas y hablábamos relajadamente de lo que había dado la semana, con la jefa incluida.
    Es una buena costumbre.
    Un saludo y felicidades por tu blog, me ha gustado mucho. Nicky

    Gracias a todos...jejeje. Yo pensaba que tal vez esta entrada fuera tomada como algo insensata y tal vez demasiado buenista con la empresa, pero veo que no (alguno hay, alguno hay...).

    Son estos, ese tipo de momentos que uno, con el transcurrir del tiempo, niega a costa de su propia vida...jejeje

    Aunque ya es agua pasada insisto:
    - No te fíes.
    Un jefe es un jefe por muy domesticado que esté.

    Cómo me alegra leer este post, teacher!!
    Lamento haber estado ausente (cuestiones laborales y personales, que cuando me pongo, me pongo!!).

    No tendran un puestito libre para mi en ese maravilloso trabajo, eh?.

    Un abrazo y que sigas disfrutándolo.

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