Si hay algo que todo movimiento ciudadano debe saber necesario para su propia supervivencia es justamente el de no convertirse, por la inercia provocada por algunos especímenes de los que lo conforman, en un nido de odio generalizado y normalmente focalizado hacia una serie de personas o grupos. Por ejemplo, el #15M se podría decir que está firmando su sentencia de muerte social, al persistir en la chabacana idea de manifestarse contra una religión, que de facto, es la más avanzada y moderna de cuantas mayoritariamente se profesan actualmente en el mundo.

Se centra toda una protesta en la errónea idea de ser anti-bancos, anti-políticos y ahora anti-papas, y esa es la razón por la que la mayoría de los ciudadanos que dan forma a éste país huyen despavoridos de unas asambleas ciudadanas ya casi únicamente pobladas de reaccionarios, anti-sistema y bienintencionados ciudadanos que aún persisten en el anhelo de volver a ver las plazas como en aquellos días de Mayo.

Pero la ciudadanía es más sabia de lo que parece y si bien no entendió el mensaje la primera vez que se dio en #Sol, bien que ahora podría entenderlo aceptando la democracia y pidiendo una reforma electoral, pero sobre todo, centrando su discurso en no ser anti-algo y sí en superar los errores cometidos, abriendo el arco parlamentario a más partidos que favorezcan una regeneración política que para nada necesita de rupturas traumáticas o revoluciones anarquistas.

El #15m está a punto de cometer el mayor error de su corta y efervescente vida, convertirse en una marioneta de un sector amplio de sus componentes cuya ideología política siempre prevaleció sobre los fines últimos y moderados del movimiento. Y eso es solo culpa de ellos, no de quienes desde fuera vimos los errores que cometían.

2 Comentarios:

    Buenas Antonio, cuanto tiempo.
    Si bien es cierto que el movimiento 15M necesitaría para triunfar en nuestra sociedad un Decálogo de Principios en vez de tener cientos de ideas embarulladas, también hay que ver que son muchas voces distintas las que se han unido al movimiento porque recoje el sentir de todas aquellas personas que no están de acuerdo con el sistema que vivimos. También creo que deberían apoyar este Decálogo en unas propuestas para calar en el público. Pero tampoco veo mal que expresen su opinión respecto a la posibilidad de que España sea un estado laico. Me da igual que sea la más moderna de las religiones. La religión es una opción individual de cada uno y de hecho cada uno debería sentir su fe a su manera sin que nadie dicte normas artificiales y sin sentido.
    Y dicho esto yo no estoy en contra de la visita papal. Tampoco me emociona pero creo que tendrá algunos beneficios. Lo que no me gusta es el mercadillo barato en el que se convierte la fe
    Un abrazo

    @Yandros no hay necesidad de expresar nada ya que en sí misma España es Laica amparada constitucionalmente. LO malo de todo esto es que sucumban al deseo de unos pocos que odian, esa es la palabra correcta, a todo aquello que suene a Iglesia. LA prueba; la necesidad de llamar "laica" una manifestación 'anti-papa'.

Publicar un comentario